Los ataques y el hostigamiento hacia organizaciones humanitarias y de defensa de los derechos humanos están creciendo en distintos lugares del mundo. Una realidad que se ha hecho especialmente visible estos días en Ceuta, donde una diputada y otras dos personas fueron agredidas tras ser señaladas como trabajadoras humanitarias.
Lo ocurrido se enmarca en un escenario en el que la desinformación y los discursos de odio están contribuyendo a generar un clima cada vez más adverso hacia quienes trabajan por los derechos humanos, la solidaridad y la atención a personas en situaciones de especial vulnerabilidad. Una situación que dificulta el desarrollo de una labor necesaria y que afecta también a los valores de convivencia y respeto sobre los que se construye una sociedad democrática.
Desde la Coordinadora de ONGD de Castilla-La Mancha defendemos la labor de las organizaciones humanitarias y el derecho de quienes trabajan en ellas a desarrollar su trabajo con seguridad, sin amenazas ni agresiones. Frente a los discursos que cuestionan o estigmatizan esta labor, reivindicamos el valor de la solidaridad y de quienes trabajan cada día para hacer efectivos los derechos humanos y nos sumamos al comunicado publicado por la Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo.
Puedes leer el comunicado completo AQUÍ

