EL DÍA DE LAS PERSONAS COOPERANTES PONE EN VALOR LA COOPERACIÓN COMO PROFESIÓN Y COMPROMISO CON LA SOLIDARIDAD

Las Cortes de Castilla-La Mancha acogen por primera vez un Pleno Social con motivo del Día de las Personas Cooperantes, un espacio para acercar a la ciudadanía el trabajo, las experiencias y los retos de quienes hacen de la cooperación su profesión.

La cooperación tiene muchas caras. Está en los proyectos que se desarrollan en distintos lugares del mundo, en la respuesta ante emergencias y conflictos, pero también en el trabajo que se realiza desde Castilla-La Mancha para impulsar políticas públicas, generar conciencia y construir alianzas. Detrás de todas ellas hay personas, conocimiento, compromiso y una forma de entender la solidaridad.

Con motivo del Día de las Personas Cooperantes, las Cortes de Castilla-La Mancha han acogido por primera vez un Pleno Social, celebrado en el Salón de Plenos del Convento de San Gil de Toledo y organizado junto a la Coordinadora de ONGD de Castilla-La Mancha. Un espacio que para poner el foco en quienes hacen posible la cooperación desde distintos ámbitos y acercar a la ciudadanía una profesión que sigue siendo poco conocida pese a su importancia.

Cuatro personas cooperantes han tomado la palabra desde la tribuna para compartir sus experiencias y explicar qué significa trabajar en cooperación. Olga Alonso de la Sierra, secretaria técnica de la Coordinadora; Gerardo Magariños Laguía, de YMCA; Sol Lahera Grilles, cooperante de Movimiento por la Paz; y Ricardo Angora Cañego, experto en emergencias de Médicos del Mundo, han trasladado a la sala distintas realidades y contextos, desde el trabajo en proyectos de desarrollo hasta la respuesta humanitaria en situaciones de emergencia.

Sus testimonios muestran que la cooperación es, ante todo, una profesión que requiere preparación, experiencia y capacidades específicas. Detrás de cada proyecto hay mucho trabajo técnico y de gestión, pero también unos principios basados en el respeto, el aprendizaje mutuo y el reconocimiento de las capacidades de cada contexto. Ser cooperante implica además movilidad, adaptación y, en ocasiones, vivir lejos de la familia, una realidad que plantea retos específicos para muchas mujeres, especialmente cuando se combina con la maternidad.

Una profesión, una política pública y un compromiso

Durante el encuentro también se reivindicó la cooperación como política pública, una responsabilidad de las instituciones y una herramienta para avanzar hacia sociedades más justas y sostenibles. En esta línea intervinieron el presidente de las Cortes, Pablo Bellido, y la viceconsejera de Servicios y Prestaciones Sociales, Guadalupe Martín, junto al presidente de la Coordinadora, Fernando Gutiérrez García-Calvo.

En este sentido, el presidente de las Cortes, Pablo Bellido, puso en valor el trabajo de las personas cooperantes como un “trabajo anónimo, valioso y precioso” y alertó sobre el avance de discursos basados en el egoísmo y la exclusión. Frente a estas tendencias, defendió la necesidad de mantener una mirada solidaria y abierta al mundo, y de no aceptar como normal que una parte del planeta siga viviendo en situaciones de precariedad.

Por su parte, el presidente de la Coordinadora, Fernando Gutiérrez García-Calvo, destacó que las organizaciones de cooperación trabajan tanto en terreno como en Castilla-La Mancha, donde desarrollan también una importante labor de sensibilización y educación para la ciudadanía. En un contexto especialmente difícil para la cooperación y la acción humanitaria, reivindicó que la cooperación no es un lujo, sino una responsabilidad y una inversión de futuro, y reclamó compromiso político y avances legislativos.

Porque la cooperación es útil. Lo es para acompañar procesos de desarrollo, fortalecer capacidades, responder ante emergencias y defender derechos, pero también para comprender que muchos de los problemas a los que nos enfrentamos son compartidos y requieren respuestas colectivas.

Mirar más allá

Durante el Pleno Social se proyectaron también los testimonios de Merari Blandón, directora del Instituto de Promoción Humana de Somoto, en Nicaragua, y de la Fundación Kirikango, en Kenia. Dos voces que, desde otros contextos, recordaron que la cooperación se construye desde relaciones de colaboración y desde el reconocimiento de las capacidades y conocimientos que existen en cada lugar.

El encuentro contó con la participación de representantes de las Cortes de Castilla-La Mancha, de la Junta de Comunidades, de los ayuntamientos de Toledo y Ciudad Real, de la Mesa del Tercer Sector y de numerosas organizaciones sociales y de cooperación de la región.

Celebrar el Día de las Personas Cooperantes es también una oportunidad para recordar por qué existe la cooperación y qué lugar ocupa en nuestra sociedad. La solidaridad no es un recurso limitado ni una cuestión de fronteras. Forma parte de nuestra capacidad para comprender que lo que ocurre lejos también nos afecta y que los derechos no deberían depender del lugar en el que una persona haya nacido.

La cooperación es profesión, compromiso y responsabilidad colectiva. Y la solidaridad, una forma de construir sociedad.

#LoNormalEsLaSolidaridad

Enlaces de interés:

Pleno social por el Día de las Personas Cooperantes 8-6-2026

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