19 de agosto de 2022
Tal y como manifestó el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, en la Asamblea General de la ONU en 2021: “Estamos al borde de un abismo. Y estamos avanzando en la dirección equivocada. El mundo debe despertar. Ahora es el momento de restablecer la confianza. Ahora es el momento de inspirar esperanza. Ahora es el momento de cumplir”
Según el último informe de la Agencia de Naciones Unidas para la Asistencia Humanitaria 274 millones de personas sufren el impacto de crisis humanitarias en 63 países, una cifra que no incluye a la población ucraniana y que, por tanto, la realidad es mucho más elevada.
El Gobierno de Castilla-La Mancha debe reflejar en los próximos presupuestos de 2023 su apoyo a una política de cooperación que pueda responder a los complejos desafíos humanitarios que enfrentamos. Debe hacerlo también por sus compromisos con la Agenda 2030 de desarrollo sostenible
———-
Las organizaciones humanitarias internacionales hemos dado la voz de alerta: millones de personas corren el riesgo de sufrir hambre a niveles críticos en los próximos meses. Los conflictos y las crisis energética, alimentaria y financiera están golpeando a millones de personas que ya vivían situaciones extremas. La emergencia climática está provocando efectos devastadores en la vida de millones de personas que se ven obligadas a abandonar sus hogares por la imposibilidad de mantener condiciones básicas para una vida digna. El impacto es especialmente preocupante en el caso de las mujeres y la infancia, que sufren con mayor rigor las consecuencias de estas situaciones.
A pesar de las múltiples alertas realizadas por las organizaciones humanitarias, no existe una respuesta clara y contundente de los gobiernos para dar solución a un contexto global tan crítico. Es urgente garantizar políticas de prevención, de diálogo, de justicia climática, de economía justa y garantía plena de los derechos humanos. Debemos avanzar hacia sistemas y políticas que prevengan las situaciones que abocan a millones de personas a la dependencia humanitaria. Debemos actuar para evitar las crisis, en lugar de actuar para paliarlas.
Ataques a quienes merecen protección
En los últimos años, el ataque a centros de atención humanitaria, hospitales y refugios ha aumentado de manera progresiva. También han incrementado el número de ataques a personal humanitario. No podemos olvidar que el personal humanitario y la población civil no pueden ser nunca un objetivo porque, incluso en las guerras, existen reglas. Exigimos el respeto y la protección del trabajo de las organizaciones humanitarias, tanto internacionales como locales; su actividad debe ser reconocida como esencial en contextos de crisis. Asegurar ese trabajo exige mucho más que buena voluntad; es necesario garantizar la canalización de fondos a través de organizaciones con demostrada experiencia en crisis humanitarias.
Por ello, solicitamos a la UE, al Gobierno Español y a los actores humanitarios:
- Promover los marcos internacionales que garantizan el respeto del Derecho Internacional Humanitario.
- Garantizar que las intervenciones se definen conforme los principios humanitarios.
- Dar prioridad a la diplomacia humanitaria para la solución de crisis y conflictos. Es necesario abogar por el diálogo, la seguridad humana y el multilateralismo.
- Coordinar la acción humanitaria con la garantía de derechos humanos de las personas migrantes y refugiadas.
- Asegurar que las iniciativas que contemplan la unión entre la acción humanitaria, la paz y el desarrollo, la resiliencia de las poblaciones y la agencia de las mujeres.
- Promover procesos de prevención, convivencia y cultura de paz, con el protagonismo de la sociedad civil, especialmente de las mujeres como dicta la Resolución 1325 de Naciones Unidas.
- Garantizar el enfoque feminista y los derechos de la infancia y la adolescencia.
- Fortalecer el rol de los actores locales; otorgar mayor protagonismo a las organizaciones de los países en los que se trabaja y a las poblaciones afectadas.
Y en concreto, al Gobierno de Castilla-La Mancha:
- Ser coherente con el apoyo ciudadano a las actuaciones humanitarias. Los presupuestos de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha para 2023 y la próxima Estrategia Regional de Cooperación Internacional para el Desarrollo son una oportunidad para demostrarlo.
- Asegurar que otras políticas no contribuyan a la generación o empeoramiento de crisis humanitarias. Apostar por la coherencia de políticas para el desarrollo sostenible.
- Promover un espacio de diálogo y de coordinación entre la acción humanitaria en el ámbito regional y local.
- Asegurar que la acción humanitaria es coherente con los compromisos internacionales adquiridos, en particular en lo relativo al apoyo de organizaciones locales, y en materia de eficacia, transparencia y rendición de cuentas.
- Dotar de los medios necesarios para que la sociedad conozca, se sensibilice y se involucre en los asuntos humanitarios.
- Fortalecer el apoyo y protección a personas defensoras de derechos humanos y medio ambiente.
También llamamos a la ciudadanía a exigir a sus gobiernos que actúen con responsabilidad y prevengan las crisis humanitarias de todo tipo que minan las condiciones de vida de millones de personas en todo el mundo. Hacemos un llamamiento para que exijan una política de cooperación en Castilla-La Mancha que reconozca el papel de las ONG internacionales y locales en la asistencia humanitaria.

